La carcasa es un hombre. Hay rumores. Se levanta, se ducha y se oxida, se peina. Viste un traje. Coge el autobús y antes de que la mires te grita que "sí, soy una carcasa, las carcasas también cogemos el autobús". Y a parte de todo esto, la Mariduche ve una pata de jamón que camina sola, y huye y se escapa. En realidad la Mariduche es la única que ve el resto del cerdo. Los demás sólo remates de pezuña, medio gol. Gritan sin saber por qué. La ciudad a la vez, qué feria.
(Y un extra: muñecas hinchables parturientas. Partesanos)