Mostrando entradas con la etiqueta decid uno mejor que nosotros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta decid uno mejor que nosotros. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de noviembre de 2009

Biolanzarote

Eh, trapecios. Venid aquí, mirad mi hocico. Mirad cada vestigio de la aurora. Hoy vamos a hablar de algo que está lleno de cristales, algo jodido. Algo que quema, como un sándwich que no te comes y si te comes da hambre. Hoy vamos a hablar de la violencia, queridos amigos del misterio, querido valle.
La violencia es como una tarta llena de patas. Cada pata da una hostia. Es interesante que la diferencia entre caricia y hostia está en el grado (y la religión). Eh, no os despistéis, dejad de bailar. Mi correo es me aburro. El caso es que cada una de las patas está llena de muñones. Y los muñones tienen bocas. No es agradable. Es como un político si se comiera la ducha, hasta acabar por los azulejos. El caso es que las bocas lloran, y uno ve llorar a los monstruos.
Así que esto hace crunch - crunch, paw - paw, bang - bang, bim-bam-bum, lim-lima-limón, calipo, luna, te quiero, y te quiero crashear. Imaginaos una ducha de cosas con las que te chocas, juguetes o retrovisores. Imaginaos prender fuego a una cuna. Imaginaos esa tarta con tallos y patas con muñones que aprietan el hociquito (rosa) y entonces cantan con un mohín y luego lloran como una pera. Os haría un dibujo, pero no quiero.